Vaya, disculpen mis ausencias, pero…
No sé si recordarán…, soy marciano…, de muy lejos…, y las elecciones se aproximan. Leo lo del carné por puntos para los inmigrantes y me sube un escalofrío…; Quién sabe lo que me harían si supieran que procedo no de otro país (sin recursos), sino de otra galaxia!. Yo creo que a esta marcha incluso las aves migratorias tendrán que pasar algún tipo de control. Ya imagino a los pobres vencejos y golondrinas sin papeles perseguidos en avioneta por Zaplana y Acebes.
El único consuelo es que todo parece tener relación con el dinero. Y como marcianos avanzados que somos, podemos falsificarlo sin problemas. No deja de ser curioso que se hable de ayuda humanitaria y esas cosas y precisamente todo sean trabas para los que realmente la necesitan. Que la entrada al país sólo dependa de la cuenta corriente. Qué mundo habéis creado, madre mía.
Aunque, por otra parte, falsificar tampoco me soluciona el problema, puesto que el Papa ha decubierto el infierno real y auténtico, el que chamusca el culo si te acercas, y parece que allí van los falsificadores y los de su calaña. Qué dilema.
Los Marcianos de mi galaxia bebemos un montón de agua y el invierno está siendo un terrible aviso del verano que se acerca. Los ríos y embalses ya están en mínimos históricos. Los agricultores piden ayuda y rezan a las nubes. ¿Sigue sin rechinar ni un poquito todo ésto con los faraónicos proyectos por los que los políticos especuladores siguen peleando?.
Es cada vez más complicado vivir en este lugar intentando que sea la razón y la lógica la que te guíe.